Invisible

 

img_20180820_124131109429325.jpg
Foto tomada por la autora del blog

 

Huellas en la arena
y las mías
invisibles.

Anuncios

Parte de un todo

img_20180820_130216360746658.jpg
Foto tomada por la autora del blog

Somos parte de un todo
y sin querer nos sumergimos
a los mares de nuestra alma inquieta
preguntándonos:
¿si somos parte de un todo,
porqué parecemos tan insignificantes?

Mi Canela y mi Manchitas

10 años con estas dos cositas mías tan bonitas, 10 años juntas, 10 años…. Como pasa el tiempo…

He visto como le ha cambiado el color a mi Canela, que ya no es tan canela si no más blanquita de cara, he visto como su energía, en los lugares que más la apasionaban, ha ido reduciéndose poco a poco, ya no es la cabra loca que una vez subió una montaña hasta una gran roca… Ya no es la revoltosa que le encantaba jugar entre los juncos del río, ahora descansa tranquila en la orilla, como mucho se dedica a hacer uno de sus típicos hoyos…

Mi Canelita se hace mayor, mi Manchitas sigue siendo mi Manchis, y también se me está haciendo mayorcita, solo se metió en el agua una vez, con lo que a ella le gustaba nadar y correr por las rocas del río. Ella hará a principios de octubre 10 años justos, nació en casa, la tuve en mis manos cuando era una cosita bien chiquitita, con sus ojitos negros y su barriguita rosada y manchada.

Recuerdo a una Canela mama limpiandole los ojos con tanta ternura, que yo sonreia como una tonta…

Ay, mi Canela! Ay, mi Manchitas! Hemos crecido juntas! Siempre han sido mis niñas!

Y es que el tiempo pasa factura a cualquier ser que tenga un corazón latiendo bajo el pecho.

No hay quien pueda con su lamento

 

 

Y se empañan los ojos
luciérnagas en la noche
lágrimas del cielo
no hay quien pueda con su lamento.

Y se cristaliza su recuerdo
como antaño hizo su alma
ruiseñores gritando su melancolía
no hay quien pueda con su lamento.

Y se sepultaron sus palabras
la voz se ha apagado
un búho reposa en el bosque
a la espera de un nuevo lamento.

 

La soledad

portada_cuando-nadie-mira_alejandra-g-remon_201702271523

La soledad es la nueva epidemia del siglo XXI. Muchas personas se sienten solas aun en esta sociedad de redes e hiperconexión, supongo que porque se sienten excluidas y ajenas al resto de algún modo. Yo ya vengo pensando desde hace unos años que las personas nos comportamos de una manera un tanto mezquina con los demás y los tratamos como meros objetos de uso cotidiano. Estamos integrados en esta sociedad de consumo y enseguida las cosas se quedan obsoletas: las relaciones, los sueños, las palabras, los abrazos…Una sociedad donde apartamos la mirada y cambiamos de tercio, reemplazamos sentimientos y personas como el que compra un nuevo par de zapatos. Un lugar donde nada vale nada, donde no se conceden segundas oportunidades, donde no se atesora ni se guarda, donde no se escucha ni se arregla, ni existen la empatía ni la sensatez, donde está infravalorado e incluso resulta frívolo e infantil.

Nos sentimos solos. Y enlazamos relaciones y amigos y fiestas y ruido para no escucharnos a nosotros mismos, para no pararnos a pensar en qué nos hemos convertido, porque es más fácil irse a la cama tras un mensaje de buenas noches que tras un silencio en el que solo se escuchan los latidos de tu corazón. Nuestra felicidad es fugaz, insulsa, no acompleja ni cala, sino que queda siempre por encima como los posos de polvo en una casa antigua. Eso es lo que pretendemos: que no penetre, por si nos carcome. ¿Qué demonios vamos a hacer? ¿Cómo lo vamos a enfrentar? Vivimos para el amor y no queremos enamorarnos: nada serio, nada que nos repercuta o que nos haga sentir egoístas una vez que ya nos hayamos aburrido de ese juguete nuevo. Así nos va.

A los pocos que quedamos con las agallas de afrontar los horizontes se nos toma por obsesivos, cuando solo somos buenas personas que no quieren otra cosa que enseñarle a quien merezca la pena que la vida es mucho más que dos copas de vino, tres películas, diez polvos y un viaje a ninguna parte. Y sufrimos ante la incertidumbre y la falta de delicadeza de quien no entiende que el ser humano padece más por lo que se imagina que por lo que realmente sucede.

 

Fragmento del libro Cuando nadie mira, de Alejandra G. Remón.

Un te quiero por respuesta

 

978846705244

Alma nº15

Amar es una ciencia, y un <<te quiero>> es solo una hipótesis.
Escucha. Puede que te parezca algo chula, pero solo digo lo que pienso.
Soy tan inestablemente emocional como mi reproductor de música en modo aleatorio. Así soy yo, confío en mi misma y soy excéntricamente única, como un día de lluvia con las nubes grises y cielo tapado; como ese azul que demuestra que no todas las estrellas están arriba, porque yo soy una, y estoy abajo.
Así soy. Soy una chica de mundo con antenas de extraterrestre. Tengo tantos besos por decir, y no me muerdo la lengua al hablarlos, al darlo, al besarlos… así, como si mi boca fuera París. Así soy yo. Tan bella como bestia, tan Mona, tan Lisa, tan príncipe y tan princesa.
Amar es una ciencia, y decir te quiero es un hipótesis, un problema que se ha de someter a comprobación. Es por eso que no acepto un <<te quiero>> como respuesta. ¡Demuéstramelo!
Y señores, ranas que os hacéis pasar por príncipes. Soy una chica normal y corriente -dentro de lo que cabe-. No soy un antisistema, solo un error de él, soy esa calculadora a la que le hacen sumar dos más dos… y antes de contestar <<cuatro>> pregunta el porqué.

 

Fragmento del libro Las Almas de Brandon, de César Brandon Ndjocu

Jaque mate

 

df15f836480824c5f18d73008dfc82c7
Pinterest

 

Jugamos a ser felices
jugamos a hacer ver que somos adultos
que lo tenemos todo bajo control
jugamos a saberlo todo sobre todo y sobre todo el mundo
jugamos a ser papas y mamas.
Jugamos
la vida es un juego
hasta que te das cuenta que has perdido,
que el final de la partida esta a la vuelta de la esquina
y has desperdiciado tus fichas.
Jaque mate.

Canciones, somos canciones

 

Y es que hay canciones que te hacen recordar un preciso instante. Un coche, una conversación, alguien en tu vida acaba de aparecer para dar una sacudida muy fuerte a tu alma perdida.
Y es que hay canciones que te teletransportan a una monotonía de años atrás, las rutinas, el autobús, las calles, esos desconocidos que suben y bajan de ese autobús que coges cada mañana a la misma hora de lunes a viernes…
Y es que hay canciones que se convierten en la banda sonora de tu vida sin pensarlo, le das un sabor que nadie puede sustituirlo, y es que hay canciones que se convierten en tu vida también. Sigue leyendo “Canciones, somos canciones”

Explosión de color

 

IMG_20180726_212830
Foto tomada por la autora del blog

 

Una explosión de color dorado aparece ante mi, de la nada.

Me había dejado llevar por la lectura que sostenía en mi mano cuando al levantar la cortina de la ventanilla del avión, el sol resaltó como un diamante en medio del cielo, que empezaba a oscurecerse lentamente. Sigue leyendo “Explosión de color”

Crea un blog o un sitio web gratuitos con WordPress.com.

Subir ↑